Hoy quiero continuar con nuestro diccionario emocional, pero con la letra C. Recuerda que este diccionario es tan larguísimo, lleno de dolencias, síntomas y enfermedades que suelo compartir las más comunes o las más “llamativas”, ya verás a qué me refiero. Si hay alguna enfermedad que desees saber, puedes buscar el link en la siguiente nota «Emoción No Sanada = Cuerpo Enfermo».
1) Cálculos renales: Es la formación de piedras o cristales procedentes de cantidades abundantes de sal de ácido úrico, residuo hormonal del riñón. El riñón se caracteriza por ser el órgano sede del miedo. El ácido úrico representa viejas emociones por expulsar y la abundancia de estas sales indica la abundancia de sentimientos agresivos solidificados que estuvieron harto tiempo retenidos. Es como decir “vivo frustraciones y sentimientos agresivos en mis relaciones desde tanto tiempo que mi atención está únicamente fijada en ello”.
Una persona equilibrada tiene los “riñones sólidos”, pero diferentes rasgos de carácter pueden causar los cálculos, por ejemplo: ser muy autoritari@, incluso extremadamente dur@ conmigo mism@ y los demás. Decido y hago mis elecciones en “reacción a algo”, me quedo seriamente enganchad@ al pasado, carezco de voluntar y confianza…
Por lo tanto, los cálculos renales implican a menudo un “estiramiento” interior entre mi voluntad y mis decisiones que llevan a un exceso de tareas, y cuando el período de estrés ha terminado, esta concentración se endurece para formar los cálculos.
Se recomienda volver a encontrar cierta paz interior si quiero dejar de tener cálculos (y sobre todo repetitivos). Deberías pensar menos en situaciones conflictivas… y en ciertos problemas, porque siguiendo así claramente impido seguir hacia adelante, ¿no lo crees? Hay que resolverlos definitivamente y ver el futuro con calma y flexibilidad. Es una cuestión de consciencia y actitud.
2) Cáncer: Este representa una alteración en la célula y al no reaccionar el sistema inmunitario frente a estas células, proliferan rápidamente. Quise poner esta enfermedad porque es una de las principales enfermedades del siglo XXI, y ahora que sé con mayor certeza lo que significa, puedo entenderlo. El cáncer está principalmente ligado a emociones inhibidas, profundo resentimiento. Aún cuando el cáncer puede declararse rápidamente después de un divorcio difícil o la pérdida de un ser querido, habitualmente es el resultado de varios años de conflicto interior, culpabilidad, heridas, penas, rencores, odio, tensión y confusión. Vivo desesperación y rechazo de mí. Con mucha frecuencia, si estoy afectad@ de cáncer, soy una persona que ama, muy servicial, muy atenta y bondadosa para mi entorno, sembrando amor y felicidad alrededor mío. Durante todo este tiempo, mis emociones personales están rechazadas en lo más hondo de mí mismo. Me conforto y me engaño encontrando satisfacción en el exterior en vez del interior de mí. Dejo de lado mis necesidades personales.
Esta enfermedad se manifiesta en una persona que sufrió una herida grave en su infancia (de uno de los padres o los dos) y tuvo que vivirla en aislamiento. En general, la persona que padece cáncer es del tipo que desea vivir en el amor, amor que rechazó por completo al albergar durante mucho tiempo en el resentimiento, el odio o la ira hacia uno de sus padres. Estos sentimientos no reconocidos se acumulan y aumentan cada vez que algún incidente revive esa vieja herida. Un día, cuando la persona llega a su límite emocional, todo estalla en su interior y entonces aparece el cáncer. Se puede manifestar después de que la persona haya resuelto el conflicto o bien durante el bloqueo.
Se recomienda que cada persona que tenga cáncer (ojalá pudiera leer esto) reconozca que de niñ@ sufrió y te permitas ser humano, o sea darte el derecho de rechazar a uno de tus padres o a los dos. La dificultad más grande de la persona con cáncer es perdonarse a sí mism@ por haber albergado esos sentimientos de odio. Perdona al/la niñ@ herid@ que vive en ti, que vivió en silencio y sintió rabia y/o rencor sin tener a nadie que lo apoyara o entendiera. Cuando abras tu corazón y tomes con conciencia todo lo que la vida puede entregarte y de qué medida formas parte de ella. Permítete el hecho de perdonar y perdonarte, y abrir tu consciencia a todo lo que te rodea…
3) Cirrosis: Esta enfermedad es una de las crisis globales de las funciones fisiológicas del hígado. El alcoholismo es el factor principal (en promedio 90% hombres y 75% mujeres). Al principio, los trastornos son de orden digestivo (pérdida de apetito, digestión lenta y pesada, ardor gástrico) y de orden general (fatiga y adelgazamiento). Sin embargo, como la cirrosis es la enfermedad hepática más importante, debe tener en cuenta que quien la sufre ha llegado a un estado de urgencia y debe corregirse. Su cuerpo habla de manera clara, diciendo que ha llegado a su límite físico, emocional y mental. Su manera de ver la vida está a punto de destruirlo.
Las personas que tienen esta enfermedad suelen vivir con una agresividad latente en su interior y se culpan constantemente porque tengo la convicción de haber “equivocado” mi vida. Me endurezco tanto que ya no consigo ver la luz al final del túnel.
Se recomienda que para ayudar(te) a reanudar tu vida, debes aceptar vivir el instante presente y ver todo lo bueno que me está sucediendo ”ahora”. Abro mi corazón y presto atención acada gesto, en cada acción aquí y ahora, y aprendo a no ser tampoco alguien severo. Siendo tolerante conmigo mism@, lo seré con el resto. Compruebo mis intenciones verdaderas y me perdono en lo que soy.
4) Claustrofobia: Aquí nace el miedo irracional de estar ahogado en una situación o en un lugar cerrado en donde no tengo ningún control sobre lo que acontece. Esto puede proceder de mi propio nacimiento. Pude captar el miedo de mi madre en ese momento. Así, el miedo puede proceder del momento en que me hallaba en ese lugar cerrado y seguro que era el útero de mi madre. Encontrarse en un lugar cerrado puede recordarme ese gran miedo que grabé en mí. Se graba de manera inconsciente, pero no siempre lo relacionamos con ese tipo de cosas.
Se recomienda aceptar pasar a la acción y liberarse. Tener la intención, la inmediatez. Abordarlo y sobre todo, si es difícil hacer todo sol@ por la poca voluntad en ti, una psicoterapia puede ser oportuna para cambiar la memoria emocional y llevarte a una liberación interior.
5) Comerse las uñas: Si te comes las uñas, esto indica una nerviosidad interior muy grande. También puede demostrar una inseguridad profunda de no sentirme capaz de ser o hacer lo que se espera de mí. Si se trata de un niñ@, esto puede manifestar presencia de rencor o frustración frente a uno de los padres, esta situación pudiendo producirse cuando me he vuelto adulto. Puedo sentirme incapaz de asumirme y de ser auto-suficiente, y quiero que los demás cuiden de mí. Comerse las uñas deja entrever un desbordamiento inminente de emociones no expresadas. Por lo tanto, tengo ventaja en expresar todas mis emociones y ponerme a buscar mi seguridad y mi confianza en mi interior.
Si no has tenido oportunidad de leer la anterior nota con respecto al Diccionario Emocional, letra A y B, te dejo el link aquí: «Diccionario Emocional, A y B».

¡Hasta la próxima!