Ojo de Tigre y el Ónix / Foto: Referencial
El Ojo de Tigre, de tonalidades amarillo dorado a marrón dorado, posee una carga de vibración muy alta. La combinación de tonalidades favorece el sentido de integridad, permite ver más allá del ilusorio mundo real.
El cuarzo ojo de tigre desarrolla la conexión entre el poder personal, subconsciente y la voluntad. Induce a la meditación y otorga el psiquismo. Energiza el bazo, órganos digestivos y colon.
El ónix, por otro lado, es una variedad de Ágata de color negro, con inclusión de algunas estrías blancas en ocasiones. Poroso y absorbente, posee capacidad estabilizante. Se recomienda para estados depresivos.
El ónix equilibra las polaridades masculinas y femeninas, fortalece los huesos, brinda energía sexual, fortalece uñas y cabello, y evita preocupaciones sobredimensionadas. Esta piedra actúa eficazmente para los nacidos bajo el signo de Capricornio.
Enviado por: Alessandra Baressi