
Las tonalidades de la turquesa oscilan entre verdes y azules con bandas o estrías. Esta piedra cambia de color con los estados emocionales del que la usa, aumenta el entendimiento y la comprensión. Ayuda a resolver problemas respiratorios ocasionados por la contaminación. Resulta eficaz para obtener una comunicación mas sincera y profunda con la naturaleza. Favorece la memoria y el rescate de vivencias pasadas.
La turquesa tiene fama de aportar el amor y fomentar el valor. Se dice también protege contra la violencia de palabra y de hecho. Sirve además para reducir las tensiones corporales y mentales. Se le asocia con Piscis.

Por otro lado, la hematita es de un color gris metálico, compacto y con gran peso debido a la alta concentración de metal en su composición que le da una extraña belleza.
La hematita es muy abundante en la tierra. Se le usaba desde la antigüedad como elemento protector contra las energías adversas o de los enemigos al actuar como un espejo que repele la negatividad. Efecto estimulante del flujo sanguíneo, ayuda a la asimilación del oxigeno, energiza y vitaliza, desarrolla el magnetismo personal.