
Emma Watson, estrella de Harry Potter y las reliquias de muerte, ha desmentido el mito de haber sido una actriz mimada cuando se trataba de prepararse para asistir a eventos de gala durante su temprana adolescencia.
La actriz de Hermione Granger en la saga de hechiceros cuyo final pronto comenzará, admite que tenía miedo de la alfombra roja porque carecía de vestidos glamorosos. ‘A veces me avisaban dos días antes de un evento y no tenía nada apropiado para una chica de 14 años de edad’, comentó.
Emma Watson revela que nunca tuvo un estilista y en varias ocasiones se vio forzada a prestarse de un familiar. ‘En mi guardarropas no tenía nada. Le pedía prestado a mi madrastra o iba al departamento de novias en Harrods’.
Traducción: Jaime Eaerle Córdova / Netjoven