Corinthians se coronó por primera vez en su historia campeón de la Copa Libertadores al ganarle en la final 2-0 a Boca Juniors en Pacaembú. Pero lo insólito del choque de anoche fue que el atacante Emerson mordió desde el piso la mano del defensor Caruzzo.
El partido ya estaba en su punto final y el estadio ya celebraba el título. Un caliente Matías Caruzzo sacó de sus casillas al héroe del encuentro, que acabó mordiendo la mano de su rival.
Sin embargo, al final del cotejo el hecho no pasó a mayores y los jugadores de Boca se fueron desconsolados a sus camerinos.
Por: PO/NetJoven