Hay tantos pasos cotidianos que podrían ayudarnos a proteger el medio ambiente. Uno piensa que es complicado, que hay que «tener tiempo», pero en realidad resulta más sencillo de lo que crees. Sólo basta tomar conciencia del problema que enfrenta la humanidad hoy en día con la pérdida de recursos naturales y poner tu granito de arena. Aquí te dejaré 7 cosas que podrías hacer diariamente para dejar tu huella salvando este hermoso planeta.

1. Reciclar los objetos que no se degradan ecológicamente.
Todos estos objetos que no se degradan ecológicamente pueden ser reciclados y así no afectar al medio ambiente. Si puedes, colócalos en cestas separadas de los desechos de comida y entrégalos en un punto de reciclaje.


2. Evita a toda costa derrochar agua.
Esta es una de las cosas más importantes y fáciles de hacer, Es tan fácil como: si estás cepillándote los dientes o enjabonando las manos, cierra la llave del lavabo. Presta atención a cada actividad que hagas con agua y haz el mayor esfuerzo por ahorrar cada gotita. El agua escasa y la naturaleza, te lo agradecerá.

3. Utilizar la bicicleta con frecuencia,
Aparte de traer beneficios como por ejemplo: mantener un buen peso, mejorar tu salud y alegrarte la vida, cada vez que uses el automóvil para ir a la escuela, el trabajo o sencillamente de paseo, es mejor que vayas en bicicleta, ya que reduces los gases del invernadero.

4. Cambiar los focos tradicionales por lámparas fluorescentes.
Debes saber que las lámparas de luz fluorescentes tienen 10 años más de vida útil que los bombillos tradicionales. Además consumen menos energía, de hecho mucho menos. Por tanto, ¡no sigas esperando!

5. Planta árboles y flores en el jardin de tu casa.
Las hermosas plantas uilizan dióxido de carbono y liberan oxígeno a la atmósfera. Cultiva ya mismo árboles y flores en tu jardín de tu hogar. Si no dispones de espacio, planta en cualquier lugar donde haya y ¡que todo se llene de verde!


6. Usar abono natural en nuestros jardines.
Una vez que tengamos nuestras plantas en nuestro jardín (o si ya disponemos de plantas) es útil abonarlas para que crezcan sanas y nutridas. ¡No hay nada mejro que usar abono natural! y así aprovechamos de dejar de lado los fertilizantes y productos químicos. El abono natural correspondería a desechos de comida que cada día arrojamos a la basura (cáscaras de frutas, verduras, huevos).


7. Apagar las luces y los equipos innecesarios.
¿Cuántas veces al día prendes las luces y las dejas prendidas sin recordar que lo hiciste? Si no ocupas algo, desenchúfalo, apágalo y verás cuánto ahorrarás y cuánto cuidarás.

Recuerda, el cambio somos nosotr@s, no desperdiciemos esa oportunidad… Podemos proteger nuestro medio ambiente y evitar que se malgasten las fuentes que obviamente son finitas. Dime, ¿qué sentido tiene derrochar recursos naturales y carecer de ellos mañana? ¿Lo encuentras lógico? En nuestras manos está el futuro. Piensa en ello.
