Éste es un experimento que cualquiera puede hacer, tanto niños como adultos, ya que no presenta ningún peligro.
Materiales:
– 1 huevo
– Vinagre
– Un recipiente de plástico

Procedimiento:
1. Llenar el recipiente de plástico con vinagre necesario para cubrir el huevo.
2. Introducir el huevo.
3. Cerrar completamente el recipiente.
4. Esperar 2 días.
5. Sacar el huevo y ver como rebota.

¿Por qué sucede esto?
Al estar encerrado en un recipiente lleno de vinagre, el huevo ha absorbido este líquido, y por lo tanto ha aumentado de tamaño. Lo que ha pasado es que el vinagre ha disuelto la cáscara del huevo, esta reacción se llama ósmosis. El vinagre ha pasado al interior del huevo a través de la membrana semipermeable que lo cubre. El huevo se vuelve elástico por esa membrana que queda.
