
La conocida frase ‘el amor es ciego’, ha sido afirmada por científicos quienes han comprobado que realmente sí es ciego y tiene un motivo muy particular.
Este extraño comportamiento es parte de nuestro desarrollo evolutivo y todo ocurre en el cerebro. Nuestro órgano mental se encarga de que no veamos los defectos de nuestra pareja cuando nos encontramos enamorados. Este rasgo, contribuye a preservar la especie aumentando las posibilidades de procreación.
Cuando uno está enamorado, el cerebro activa la llamada sensación de euforia que nos hace sentir bien e inactiva los instintos de evaluación hacia la otra persona.
Esta sensación de bienestar ocurre en el sistema límbico del cerebro, que regula la liberación de neurotransmisores y de hormonas que provocan la sensación de placer, y se encuentra en la estructura encargada de coordinar emociones llamada amígdala.
Milagros Legay / NetJoven