
Una de las bromas pesadas más sencillas que puedes hacer para el Día de los inocentes es el de las galletas rellenas con pasta dental.
Todo lo que necesitas es un paquete de galletas (como las ‘Oreo’) y quitarles el original. Enseguida, viertes pasta de dientes sobre la galleta y te aseguras de que esté bien esparcida.
Para que la broma pesada funcione mejor, devuelve todas las galletas a la envoltura, finge que la estás abriendo para que así puedas ofrecérsela a tu amigo.
Por: JE / NetJoven