Aunque no lo creas, no eres la única persona tímida en el mundo… ¡Y eso es maravilloso! Tal vez no es muy ‘bueno’ pensar que alguien más está viviendo algún problema con la timidez, pero no sentirse tan sol@ en una situación de desesperación, no es tan malo. Lo importante es saber cuál es el motivo por el cual te da temor hablar con los demás o estar en público. Reconociendo el motivo será más sencillo superarlo.

Se dice que cuando alguien nace tímido, así lo será toda la vida, pero eso no es verdad. Aunque haya tendencias genéticas a la timidez, lo cierto es que los factores externos también son un desencadenante importante. Entre los principales motivos de una persona tímida podemos destacar sus vivencias durante la infancia. Quizás, los castigos o regaños excesivos, las pocas muestras de cariño o un entorno demasiado exigente y hostil han dejado algo en tu interior. Un vacío tal vez, poca confianza, etcétera.
Si bien la niñez es una etapa clave en el desarrollo de nuestra personalidad, no es la única ni la definitiva. Podemos pasar de ser introvertidos a extrovertidos en nuestra adultez -o viceversa- por situaciones que hayamos vivido.


Muchas personas tímidas tienen una autoestima muy baja. Consideran que no son buenas en lo que hacen, a nadie les interesa lo que dicen, los demás son mejores que ellos… Y un largo etcétera. Esa inseguridad no te permite relacionarte con los otros y te encierra cada vez más en ti mism@. Debes trabajar para mejorarlo, ¿o prefieres quedarte estancad@?
Tal vez, la timidez se refleje en una entrevista laboral, en una primera cita, en un grupo de amigos o en cualquier otra situación. Pero recuerda que siempre puedes hacerle frente y revertirla con ciertos hábitos nuevos y por supuesto, con mucha dedicación, constancia y compromiso. Si eres una persona tímida y sientes que eso te está causando problemas en tu vida diaria, te invito a continuar leyendo…
1. Identificar situaciones que generan inseguridad
Tal vez las conozcas a la perfección o quizás debas pensarlo un poco. Lo importante es que detectes esos episodios en los cuales tu grado de timidez aumenta. No generalices; en lugar de escribir ‘hablar en público’ explica en qué situación particular te sucede. Si las personas son conocidas o no, si estás en un lugar que no es tu casa, si depende del tema, etc.
2. Adquirir confianza en uno mismx
Esto es fundamental si quieres dejar de ser una persona tímida. Cuando te sientas segur@ podrás hablar en una reunión, en una entrevista o en una cita. Parece muy fácil decirlo, pero no tanto hacerlo. Es cierto, pero debes esforzarte al máximo por sacar lo mejor de ti.
Cuando aparezca un pensamiento o sentimiento que te limite, enfócate en otra cosa. Puedes hacer una lista mental con todas tus virtudes y usarlas como un ‘as bajo la manga’. En esos momentos en los cuales la timidez te supera o tu inseguridad no te permite disfrutar de un evento social, observa a aquellas personas que se desenvuelven bien en público. Presta atención a sus gestos, a sus palabras, a su forma de entrar en confianza con los demás. Aprovecha tu timidez para analizar a alguien completamente opuesto a ti. ¡Y luego sigue sus pasos!
3. Interesarse por el otro
Una excelente técnica, es desplazar toda la atención hacia la otra persona. Hacer cumplidos sinceros puede ser una excelente manera de ‘romper el hielo’ y evitar tener que hablar de uno mismo. Por ejemplo: «qué bonita camiseta llevas» o «ese corte de cabello te queda fabuloso» son mensajes más que eficaces para entablar una conversación.

Puede ser realmente un tema la timidez, pero si o si se puede superar y se puede revertir… Es sólo tener la voluntad y la disposición para hacer un cambio. Recuerda que todo parte de nosotr@s… Y si no hacemos el cambio para vivir más plen@s, entonces ¿quién?