
¿Cuál es el momento para realizar ejercicios de cardio? ¿Cuál debe ser la intensidad con la que se hagan? Estas son preguntas muy comunes cuando nos proponemos ponernos en forma, para lo cual, es recomendable saber qué ocurre con nuestros músculos cuando entrenamos.
Si haces primero el ejercicio cardiovascular, terminas consumiendo el glucógeno de tus músculos, por lo que no puedes realizar un desempeño apropiado en tu rutina. Eso significa que has agotado las reservas de energía y puedes tener un efecto contraproducente en el que pierdas masa muscular en lugar de ganarla.
Cuando comienzas con los ejercicios de fuerza (es decir, pesas), tus músculos están preparados para realizar un trabajo intenso que les permita crecer. Así, si tú te propones levantar progresivamente más y más peso, lo conseguirás de este modo.
¿Pero entonces no debo realizar cardio? Todo lo contrario. Es recomendable, ya que el ejercicio aeróbico permite que mantengas la elasticidad de tus músculos, además que te ayudará a quemar más efectivamente las grasas.
Cuando has realizado ejercicios con pesas, has agotado la mayor parte de glucógeno de tus músculos, por consiguiente, si haces cardio, tu cuerpo utilizará las grasas como combustible. No vayas a exigirte demasiado con el cardio, basta un ritmo moderado de 20 minutos post-entrenamiento.
No olvides que el calentamiento es parte importante, así que se recomiendan 5 minutos de ejercicio aeróbico para que tu cuerpo ya esté oxigenado.