
Si has estudiado una carrera en particular, es porque te apasionan mucho esos temas en especial y sientes que tu trabajo es parte de tu vida y te hace sentir muy bien.
Pero no todo es una historia de amor con un final feliz, ya que en el día a día, seas abogado, médico, publicista, ingeniero, profesor, etc., te vas a topar con una serie de clientes o personas que te van a colmar la paciencia con consultas muchas veces descabelladas.
Un diseñador gráfico, por ejemplo, está sujeto a las aprobaciones que los clientes le hagan a sus trabajos. En ocasiones, piden cambios a última o bien no conocen sobre los formatos de imagen con los que trabaja el profesional en este campo.
Estas son algunas frases barbáricas e inoportunas que suelen escucharse en el medio del diseño gráfico. Y si alguna vez te pones en contacto con un profesional en diseño, por favor, jamás peques de ignorante con alguna de estas frases:
“He visto la web y tengo algunos cambios, son poca cosa, ¿estás delante del ordenador? Así te los voy diciendo y lo puedes ir haciendo en el momento”
“Quiero que me hagas una web sencilla, nada complicado, que muestre mis servicios, con unas cuentas fotos y que cuando la gente busque en Google salga en el primer puesto o al menos en la primera página”
“He visto una imagen en internet que es perfecta para el cartel que te he encargado pero es muy cara, ¿puedes descargarla, borrar las marcas de agua y ampliarla?”
“Por favor revisen bien la redacción, hay varios textos repetidos que dicen Lorem Ipsum”
“Métele más diseño”
“Pásame el logotipo vectorizado, mmm no se donde está eso ahora, toma mi tarjeta y lo sacas de ahí”
“¿Cómo me puedes cobrar tanto por un logotipo si eso lo haces tú en 5 minutos?”
“¿Cuánto vale hacer una web?”
“Utiliza Comic Sans es más bonita”