Rector de la UTP marca distancia en tiempos complicados para las universidades

La coyuntura política social es tensa para las universidades particulares. Y la mira está en el Decreto 882, de 1996, sobre la inversión privada en la educación. Más allá de aunarse al escándalo de viajes y oscuros intereses políticos de alguna casa de estudios, esta suerte de inspección a las universidades privadas debe servir para separar casos y analizar la misión de cada una. El doctor Enrique Bedoya Sánchez, Rector de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) alerta que las Universidades Peruanas (públicas y privadas) viven una crisis aún mayor, basada en el alejamiento de la Educación de la vida democrática y la falta de una cultura tecnológica de actualización permanente ante los cambios del mundo actual.

‘Aquellas instituciones que trabajaron bajo conceptos claros de pertinencia, calidad, buenos servicios y todo lo que requiere la educación moderna en términos de tecnología de información, no van a tener problemas. Sí las tendrán aquellas que han ‘crecido’ pero no se han desarrollado. Las que no vieron el concepto Educación como estrategia de desarrollo, sino como simple concepto de negocio mercantil. Y no es solo tema de las universidades privadas. También lo es de las universidades del Estado’, señala el doctor Enrique Bedoya Sánchez, especialista en el tema educativo nacional.

Señalando la importancia de analizar cada caso por los resultados en la formación de alumnos, el Rector Bedoya acota que ‘no se debe aplicar el concepto de ‘universidad nueva’ por infraestructura sino de ‘nueva universidad’ con enfoque humanista centrado en el hombre y en la ética. En forjar hombres libres y útiles. Para ello está el desarrollo de las ingenierías y de las tecnologías que deben servir al desarrollo humano y dar valor agregado a todo lo que este hombre hace responsablemente’. 

Es así que debe aplicarse un concepto moderno de gestión educativa y nuevas metodologías de aprendizaje con apoyo de Tecnologías de la Información y Comunicaciones. ‘El concepto tradicional de la enseñanza se trasladó al concepto del aprendizaje. Una cosa es enseñar y otra es aprender. Eso originó un cambio en el concepto del profesor. De un profesor academicista y de concepción teórica, vamos a uno que ejerza y maneje el tema de las ingenierías y la gestión en la práctica’, sentencia. Y estos giros implican también el cambio constante en la mentalidad de los alumnos. ‘Por lo que vemos, en los 12 años de funcionamiento, en UTP los alumnos son personas con mucha intención de estudiar tecnologías e ingenierías como factor vital del cambio y de competitividad. Esta generación tiene gran capacidad para ver el tema de los procesos con mayor facilidad. Responden a mentalidad de emprendedores, quieren ser empresarios. Ya no estudian para ser buenos empleados. Quieren crear y manejar empresas’, concluyó.

Enviado por: Victoria Campaña

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