La mala suerte persigue a Magaly Medina. La conductora no sólo tuvo que pasar Navidad entre rejas y lejos de sus familiares, sino que presenta un problema estomacal producto de la gastritis que padece. Para colmo, miembros del Inpe prohibieron el ingreso de la dieta blanda que todos los días le lleva, por prescripción médica, uno de sus guardaespaldas.
«Hoy no hay ingreso de nada, no insistan y llévense la comida, por favor, porque no podemos entregarla. Está terminantemente prohibido ingresar el paquete» dijo un agente al guardaespaldas de la Medina, a quien no le quedó otra opción que regresarse con el almuerzo de su jefa.
Según los custodios de Santa Mónica, la Urraca recibió al igual que todas las preciosas su paila, aunque no la probó, pues optó por tomar abundante agua. Se supo además que la gastritis se le complicó a Magaly por el consumo excesivo de cigarrillos. Estos últimos días ha fumado más de una cajetilla diaria y su problema se le complica porque está deprimida, sostuvo la fuente.
La Urraca había recibido el miércoles por la tarde la visita especial del gerente general de ATV, Marcelo Cúneo. En tanto, colaboradoras de la periodista llevaron panetones, la tradicional chocolatada y la cena navideña para las internas del área de Prevención, que salieron ganadazas de tener a una compañera de celda tan regalona.
Las nuevas esperanzas de la Medina para recobrar su libertad están puestas para el 29 de diciembre, fecha en que la Tercera Sala Penal para Reos en Cárcel emitiría el fallo sobre el recurso de apelación presentado por César Nakazaki para liberarla junto a su productor Ney Guerrero, a quien le faltan 22 días para cumplir su condena de 3 meses interpuesta por supuestamente haber difamado a Paolo Guerrero.