
Los ‘little monsters’ peruanos junto a su madre, Lady Gaga / Foto: Giuliana Gordillo
Los ‘little monsters’ hicieron flashmobs meses antes de la llegada de su ídola al Perú. Sabían que se hospedaría en una casa de San Isidro, pero no tenían idea de cuál era la dirección, entonces arribaron a un conocido hotel de Miraflores con la esperanza de poder verla al menos unos segundos a Lady Gaga.
Las personas de la producción les pidieron que se formaran detrás de una reja, los ‘little monsters’ se acercaron de forma muy tranquila, sin nada de alboroto. A los pocos minutos se dieron cuenta que su lucha y espera había dado resultados, por fin pudieron ver a Lady Gaga a una cortísima distancia. La ‘mother monster’ saludó a todos con una sencillez que no cualquiera tendría contando con un éxito como el suyo, y Giuliana fue la afortunada que entabló una corta pero emocionante conversación con la cantante.
– ‘¿Te importa si nos tomamos una foto grupal?’, le preguntó Lady Gaga.
– ‘No, para nada’, le contestó Giuliana con una emoción que era imposible disimular.
– ‘¡Wow, linda cámara!’, exclamó con naturalidad.
– ‘Gracias’, respondió.
Pasado el inolvidable encuentro, Lady Gaga entró al hotel y subió a su habitación, luego tomó fotos a los ‘little monsters’ peruanos con su iPod desde de su ventana. ‘Te juro que no he parado de llorar de la emoción desde ese día’, me contó Giuliana con una emoción fácil de reconocer aún por teléfono, pues no sólo la cantante había quedado encantada con la cámara.
Al día siguiente se llevó a cabo el concierto de Lady Gaga, Giuliana y sus compañeros del club de fans estaban en primera fila gozando de una de las presentaciones más esperadas de los últimos años. La ‘mother monster’ reconoció a la chica de la linda cámara y se dirigió a ella con un ‘¡hey, you!’ desde el escenario. Lady Gaga invitó Giuliana y a otros fanáticos a acompañarla, pero lamentablemente otro ‘little monster’ se adelantó. Sin embargo, la satisfacción de Giuliana fue plena cuando el bailarín peruano Víctor Rojas, de quien ahora es amiga, le reveló que la cantante sí quería que ella subiera.
Giuliana y sus compañeros gozaron de la sencillez que desborda Lady Gaga y su gente de producción. Ahora ella disfruta de la amistad que le ofrecieron los bailarines, los ‘little monsters’ ecuatorianos y el DJ White Shadow, quien estuvo encargado del ‘after party’. Ese hermoso recuerdo quedó marcado en su corazón y memoria.
Agradecimiento especial a Giuliana Gordillo
Por: SC / NetJoven