La actriz Brooke Shields tomó la palabra en el homenaje póstumo que se ofrece a Michael Jackson en el estadio Staples Center. Shields sostuvo que el ‘Astro del Pop’ era unser muy especial «Michael era único, un genio incomparable, honesto, sincero y amaba la vida (…) Él siempre supo que podía contar conmigo para apoyarlo», recuerda.
Entre lágrimas la actriz indicó que ‘había que sonreír aunque te duela el corazón’ haciendo referencia a una canción que compuso Charles Chaplin.
Precedió a la bella actriz el reverendo Al Sharpton que realizó un discurso apasionado, en el que destacó la superación de la barrera racial de Michael Jackson, y su fuerte inclinación humanitaria.