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El cabello rizado, natural o con permanente puede ser atractivo y versátil, pero también es propenso al frizz. El cabello rizado genera frizz muy fácilmente, sobre todo en climas húmedos.
La poca existencia de ácidos grasos esenciales, de proteínas y de humedad lo provoca. Las hebras del cabello se levantan desesperadas buscando humectación del ambiente. Por esta razón, es necesario mantener el cabello hidratado y humectado. Otra de las víctimas del frizz son las cabezas con una fibra capilar de cabellos muy finos o con un mal cuidado diario.
La miel es ideal para todos los tratamientos del cabello por sus múltiples propiedades hidratantes y reconstituyentes. Puedes poner una cuchara de mil por litro de agua y hacer el último enjague del cabello con esto. A largo plazo el cabello quedará más suave, brillante con menos frizz.
JT/Net Joven