Por primera la actriz estadounidense Winona Ryder habló sobre el robo que realizó en unos grandes almacenes en 2002. La actriz destacó: «No me sentí culpable porque no hice daño a nadie…si le hubiera hecho daño físico a alguna persona hubiera sido una experiencia totalmente diferente».
A causa de este delito, la actriz fue condenada entonces a tres años de libertad condicional y al pago de una alta cuantía económica. Winona se considera totalmente recuperada de su presunta adicción a algunos fármacos, lo que pudo provocarla cometer el delito, y desde entonces ha rodado tres películas que se estrenarán este año.