La emisión del último capítulo de la serie ER, que llegó a su fin el jueves tras 15 años en antena, atrajo un total de 16,2 millones de espectadores, la cifra de audiencia más alta para un final de drama televisivo desde 1996.
Ningún drama televisivo había superado ese récord hasta este jueves, cuando la conclusión de la famosa serie de hospitales que lanzó al estrellato a George Clooney duplicó la cifra media de audiencia que había registrado en su última temporada.
La aparición especial en el penúltimo episodio del consagrado intérprete, que abandonó la serie hace una década, había captado la atención de 10,7 millones de espectadores.
Aunque Clooney no filmó el final de la serie, sí volvieron al hospital de Chicago, Noah Wyle y Eriq La Salle, cuyos personajes resolvieron sus últimas urgencias: las de una embarazada al borde de la muerte, un paciente con sida y un adolescente en coma etílico.
Tras 331 episodios, 34.000 horas de metraje y 5.453 intérpretes a sus espaldas, el cierre de uno de los dramas emblemáticos de la cadena NBC ha creado una expectación poco habitual en un final de drama.
Las comedias atraen normalmente una mayor cantidad de espectadores en sus últimos episodios, como fue el caso del final de «Friends» (52,5 millones) y «Seinfeld» (76,3).
Fuente: El Nacional