El príncipe Harry de Inglaterra volvió a generar controversia en su país por acudir a una fiesta ilegal en Londres.
Harry estuvo en un rave ilegal organizado por alumnos de la Universidad de Leeds, en la que estudiaba su ex novia, Chelsy Davy.
La presencia de Harry en la fiesta puso en peligro su propia seguridad y la del resto de los asistentes a la fiesta.
«Cuál es el punto en destinar 50 millones de libras (90 millones de dólares) de impuestos al cuidado de la realeza cuando los oficiales son incapaces de prepararse para eventos como este», explicó un integrante de la policía.
Hace algunas semanas también causó revuelo luego de ser visto con las uñas de las manos pintadas.
Fuente: El Universal