Paul McCartney tendrá que pagarle a su ex esposa, Heather Mills, US$200 millones por divorciarse, con lo que reduciría su riqueza a US$1,450 millones, según el diario inglés «Sunday Times»
Al parecer, McCartney no quiso escuchar a sus abogados cuando le recomendaron que Mills firmara un acuerdo prenupcial. Especialistas comentaron que la separación podría costarle la cuarta parte de su fortuna (más de US$400 milones).
A pesar de que el ex-beatle tenga que pagar dicha suma de dinero, seguirá siendo uno de los más grandes millonarios de la música de Gran Bretaña.
Por: Meriann Vargas / Netjoven