Pamela Díaz dejó boquiabiertos a quienes trasnocharon para ver su debut como bailarina de night club en el «Tubo».
El local para adultos, famoso por sus mujeres de curvas internacionales eligió a «La Fiera» como número central para celebrar su sexto aniversario de vida. Los organizadores acertaron y reunieron en su salón a lo mejor y lo peor de la prensa y el mundo de farándula local chilena.
Díaz apareció pasada las 12:00 de la noche, con música gótica y vestida de «caperucita roja». Mientras era transportada al escenario por un columpio.
Luego se lució con varias volteretas junto a un cuerpo de cuatro bailarines. Despojándose de su ropa, hasta quedar en un diminuto bikini, no dudó en trepar y saltar entre una y otra barra, y simulando escenas de ardiente intimidad, antes de desaparecer por una puerta falsa.
Los aplausos no se dejaron esperar, hasta que Díaz reapareció frente a su público con unas alas angelicales, dando por inaugurado su ingreso oficial a la diversión para adultos, el último refugio que le quedaba tras su ignominiosa expulsión de la Televisión.