
El ex representante de Britney Spears, Sam Lutfi y el abogado Jon Eardley , deberán mantenerse alejados de Britney Spears y su familia durante los próximos tres años, según la sentencia de una juez de Los Angeles.
Lutfi y Eardley deberán mantenerse al menos a 100 metros de Spears, su familia y sus residencias, ampliando un mandato temporal emitido a principios de año.
Los abogados de Spears argumentaron que Lutfi y Eardley molestaban de forma continua a la cantante, y que Eardley presentó acciones legales a nombre de la artista pese a que oficialmente no la representaba.
Fuente: La botana