Britney Spears está lejos de mejorar como madre. Aunque el juez Scott Gordon le está dando toda la oportunidad para pasar un rato con sus hijos y estrechar los lazos madre-hijo, la artista se la pasa al celular cada vez que está con ellos, delegando el cuidado de Sean Preston y Jayden James a su prima Alli Sims o a la asistente social que monitorea las visitas a los pequeños.
Una fuente próxima a Spears reveló que ella no logra pasar más que cinco minutos jugando con sus hijos:
«Está claro que ella los ama, los quiere, y ellos a ella, pero no hay mucha interacción entre ellos, de pronto ella ya está al celular y deja un juego a medias para platicar con alguien sobre una fiesta o una invitación al bar. Está claro también que ella necesita terapia urgente», señaló la informante.
Otro detalle observado por la fuente es que Spears actúa como una »niñita adolescente, de esas que quieren llamar la atención de los adultos».