En una visita a un show matutino norteamericano, Nicole Kidman dijo que era muy difícil para una pareja revelar las luchas de su vida privada, pero que ella y su esposo, Keith Urban, lo hacían para ayudar a los demás.
»Es difícil hablar de tu vida privada en un programa de televisión. Pero hay mucha gente luchando con adicciones y problemas. Y si Keith ha hablado de momentos nuestros muy privados, ha sido en un esfuerzo por llegarle a esas personas».
Urban ingresó en un programa de rehabilitación en Octubre de 2006, cuatro meses después de su matrimonio con Kidman. Desde entonces, ha decidido hablar públicamente sobre su experiencia, haciendo énfasis en que la rehabilitación salvó su matrimonio, su carrera y, posiblemente, su vida.