Tras la muerte de Michael Jackson comenzaron a especularse polémicos supuestos acerca de su vida, uno de ellos presumen que el cantante era adicto a los analgésicos. El mencionado relato se afianza al saberse que «El Rey del Pop» se hacía daño para obtener medicinas.
De acuerdo con la página «entertainmentwise.com», Jackson solía golpearse la cabeza contra las paredes y lastimar sus puños con los muebles para convencer a los médicos de que tenía fuertes dolores, y era necesario que le suministraran analgésicos.
Los detectives a cargo de la investigación de su muerte han entrevistado a más de 30 personas relacionadas con el cantante y, al parecer, los testimonios confirman lo dicho por la mencionada página web.
Hasta ahora, el principal sospechoso, por la muerte de Jackson, es su médico particular, Conrad Murray, a quien se planea acusar de manera formal, en un par de semanas, para que responda en un juicio.
Fuente. El universal