Michael Jackson declaró días antes de su deceso que estaría mejor muerto, pues las cosas no estaban funcionando para su regreso a los escenarios.
«Esto no está funcionando. Estoy mejor muerto. No tengo nada qué hacer de regreso. Estoy agotado», dijo Jackson.
La declaración fue citada por un colaborador del cantante entrevistado por Daily Mail.
El colaborador también dijo que Jackson estaba cansado de vivir y se encontraba muy agobiado por sus conciertos en Londres. La misma fuente señala que personas cercanas al cantante le ofrecían píldoras, que él tomaba como si fueran dulces.
Fuente: El Universal