La ceremonia privada para despedir a Michael Jackson comenzó en un mausoleo del cementerio Forest Lawn de Los Angeles, a donde sólo han podido ingresar unas 200 personas, entre familiares y amigos muy cercanos del cantante.
Algunas cadenas de televisión se las ingeniaron para obtener tomas aéreas de asistentes y entre estos se pudo ver a los tres hijos de Michael: Prince Michael, Paris y Prince Michael II, vestidos de negro.
Las tomas fueron difundidas a pesar de que helicópteros de la policía de Glendale -el suburbio donde se ubica el cementerio- sobrevuelan el área para impedir las filmaciones.
Entre las personalidades que se identificaron destacan Elizabeth Taylor, Macaulay Culkin y Stevie Wonder, el beisbolista Barry Bonds y el reverendo Al Sharpton.
Afuera del cementerio y en un área establecida se permitió que se instalaran unos 60 medios de prensa acreditados de todo el mundo, quienes desesperados hacían intentos vanos por que bajaran el vidrio de sus vehículos algunos de los asistentes.
Desde la noche del miércoles el Departamento de Policía de la ciudad de Glendale dispuso una valla de seguridad que impidió el acceso al público y a la prensa al cementerio, ubicado a unos 40 kilómetros al norte del centro de Los Angeles.
Michael Jackson falleció el pasado 25 de junio y, a 75 días de su deceso, sus restos por fin reposaran en una ceremonia que se prevé dure menos de una hora.
Así, el ataúd que costó 30 mil dólares, bañado en chapa de oro, tendrá los restos de Jackson a quien se le colocará un guante blanco que lo distinguió en sus conciertos, así como peluca y maquillaje realizado por un especialista.
En el cementerio Jackson acompanará a luminarias de Hollywood como Clark Gable, Humphrey Bogart, Carole Lombard, Jimmy Stewart, Mary Pickford, Walt Disney, Nat King Cole y Sammy Davis Jr.
Fuente: El Unviersal