La presentación del excéntrico Marilyn Manson en la capital mexicana dejó a muchos pidiendo más.
El cantante interpretó 14 temas en un show de menos de hora y media. Muchos de los asistentes, en su mayoría jóvenes y que no superaban las 3.000 personas, llevaban antifaces pintados en la piel, ojos de utilería y por supuesto atuendos negros, característicos del cantante.
Manson abrió el show con canciones de su nueva producción, para luego cantar clásicos cómo «Sweet reams» y «Beautiful People» sin embargo, faltaron efectos especiales que sazonaron conciertos anteriores .
El llamado «Anticristo Superstar» visitaría próximamente Colombia, Argentina y Brasil como parte de su gira de conciertos.