A veces los famosos no están capacitados para hacer ‘todo lo que les digan’. Es el caso de Mariah Carey que prefirió cobrar unos dólares y quedar pésimamente ante todo un público, antes que rechazar esa propuesta.
Es que desde el Japón la llamaron para que realice un lanzamiento de honor en un partido de béisbol, pero fue un desastre. No sólo no lo hizo bien, sino que dio vergüenza. Lamentable.
Es que la cantante tiró la bola con tan poca energía que una niña de tres años lo hubiese hecho mejor, además de haber disforzado una cara de tonta comparable totalmente con su tiro. Por lo menos le hubiesen dado un par de tiros más, para que mejore, pero no. Un tiro, una risa. Y nada más.
Fuente: Blog Corazón