El considerado «nuevo rey de la salsa», Marc Anthony, atendió una llamada telefónica de su mujer, la actriz y cantante estadounidense Jennifer López, en mitad de su concierto anoche en Venezuela y pidió al público que la saludara.
El público, por iniciativa propia, también envió saludos a Max y Emme, los gemelos recién nacidos de la pareja.
Anthony, que habló brevemente con su esposa, agradeció el gesto de sus seguidores y dijo que «el varón se parece a mí y la hembra a la mamá. ¡Menos mal!».
El cantante encendió la noche caraqueña con un recital cargado de energía y talento, en el cual declaró su «amor a Venezuela» y se mostró dispuesto a volver a actuar en el país durante los próximos 20 años.
«Desde el fondo de mi corazón les digo: ¡me he enamorado de Venezuela (…) pueden contar conmigo por los próximos 20 años», dijo Anthony en una pausa entre canción y canción, lo que hizo delirar a la concurrencia del Estadio Universitario de Caracas.