Unas 50.000 personas ovacionaron en Alemania a la estrella estadounidense Madonna, en el segundo concierto en el marco de su nueva gira mundial «Sticky and Sweet».
La artista se mostró en la mejor forma física y lució ocho atuendos diferentes, algunos de modistos comom Givenchy y Stella McCartney, en un show cargado de detalles.
Los espectadores se entusiasmaron con los nuevos arreglos de hits de los 80 como «La Isla Bonita» e «Into The Groove» o títulos más recientes como «Music», «Hung Up» y temas de hip-hop de su más reciente álbum, «Hard Candy».
La gira comenzada el sábado pasado en Cardiff llevará a la cantante hasta diciembre por 37 ciudades de Europa, América del Norte y del Sur.
Fuente: DPA