
La cantante Madonna acudió a la corte de Los Angeles para cumplir con una obligación ciudadana, pues fue requerida para servir de jurado en un juicio.
De lentes oscuros y un vaso con café, la artista llegó e lunes por la mañana visiblemente desvelada por la fiesta post-oscar a la que acudió y que fue organizada por Demi Moore.
Después de cuatro horas encerrada en una sala junto con otros ciudadanos convocados, la cantante fue dispensada y finalmente pudo irse a casa a descansar.