«Madonna, Madonna», gritan los niños descalzos. Hasta hace poco el nombre de la estrella no significaba mucho para los habitantes de esta nación del sur de África, donde los televisores llegaron a partir de 1999.
Sólo un puñado de profesionales urbanos conocen sus canciones en Malawi. Incluso ahora, todo lo que los niños saben es que una mujer blanca adinerada que se aloja en un lujoso hotel cercano es la causa del alboroto en su poblado.
Este es el tercer viaje de Madonna a Malawi desde el 2006, cuando creó una organización benéfica para ayudar a niños pobres y huérfanos, uno de los cuales adoptó. La mañana del viernes, la artista se enterará si podrá adoptar a una niña de 4 años, Chifundo «Mercy« James.
En la víspera del fallo de un juez, Madonna obtuvo el apoyo de una ministra de Malawi.
Fuente: El Universal