La ceremonia de entrega de la 60 edición de los premios Emmy, los «Óscar» de la televisión estadounidense, registró sus peores niveles de audiencia desde 1990, según los datos definitivos divulgados hoy.
Ni la alfombra roja, ni la apuesta por presentadores de concursos «realities» para atraer al público más joven fue suficiente para mejorar los resultados de años anteriores.
Un fracaso en el que pudo pesar que la serie favorita, y a la postre ganadora, como mejor drama, «Mad Men», fuese una desconocida para la mayor parte de los espectadores a pesar de llegar avalada por la crítica.
La ceremonia de los Emmy fue el segundo programa más visto del día y sentó a 12,33 millones de personas frente a los televisores, 10 millones menos que un encuentro de La Liga de Futbol Americano (NFL).
Fuente: EFE