
La actriz Lindsay Lohan anda de muy bajo perfil por esos días.
Al parecer ella está tomando en serio su tratamiento de rehabilitación, porque anda evitando salir a clubes o de reventón en Hollywood.
El pasado fin de semana la artista optó por un programa más tranquilo: salió de compras con su nuevo y misterioso galán. LiLo pasó algún rato en la exclusiva joyería Fourteen Karat en Beverly Hills, pero sus representantes ya aclararon que ella no se compró ningún anillo de compromiso.