Con casi una hora de retraso y en medio de un intenso calor, Juanes consiguió a los sones de «A Dios le pido» que un público que comenzaba a impacientarse se metiera de lleno en el concierto y coreara sin cesar sus canciones.
En un aforo más reducido del inicialmente previsto, con una capacidad de 4.000 espectadores, frente a los 14.000 de la plaza de toros, el de Medellín congregó a un público dispar, con personas de todas las edades, mayores, jóvenes y niños, y de diferentes nacionalidades, con una nutrida representación de compatriotas que exhibieron banderas de su país.
Los gritos de «Arriba Pamplona» y sus mensajes en favor de la paz, el amor y la vida fueron una constante en el concierto en el que Juanes interpretó tanto canciones de su último disco como éxitos de sus anteriores producciones como «La camisa negra», «Fotografía» o «Me enamora».