La estrella de Hollywood Scarlett Johansson y el también actor Ryan Reynolds renunciaron en su boda al brillo y al glamour.
La pareja invitó el pasado fin de semana a una celebración en un complejo natural cerca de Vancouver, en Canadá, informó la revista «People».
Los menos de 40 invitados fueron alojados en tiendas de campaña. En el lugar habíam también muebles antiguos, alfombras y un baño privado de madera de cedro detrás de cada carpa.
«Scarlett quería un festejo sólo con la familia y algunos invitados selectos», dijo un amigo de la novia. Como consuelo para los que no fueron invitados, se anunció que habrá una fiesta más grande próximamente.
Fuente: DPA