
Los pequeños Sean Preston, 2 años y Jayden James, 1 año, aun no preguntan por su madre Britney Spears después del incidente que los envolvió el pasado jueves, donde ella se rehusaba a devolvérselos a Kevin Federline y acabó siendo hospitalizada.
De acuerdo con un amigo de Kevin Federline, él no permitirá que sus hijos vean o hablen con Spears hasta que se recuperen completamente del susto por el que pasaron.
Por ahora todos los derechos de Britney sobre los pequeños están suspendidos. En una audiencia celebrada ayer en la corte de Los Angeles, el juez que cuida del proceso de custodia, Scott Gordon, ratificó la custodia integral a Kevin Federline hasta nuevo aviso.