
La aclamada Larissa Riquelme, la ‘novia del Mundial’, protagonizó una sensual y candente sesión fotográfica para Paparazzo en la que sus atributos fueron puestos completamente al descubierto.
Larissa Riquelme, con mucha picardía y complicidad, posa en diminutas tangas cubriendo su busto únicamente con sus brazos y manos, y en algunas ocasiones con la caída de oscura cabellera.

Últimamente, Larissa Riquelme ha sido el centro de atención de varios programas televisivos en diversos medios internacionales por ser el motivo de la tentación de sus respectivos conductores.
Por: Jaime Eaerle Córdova / Netjoven