El director de cine Ron Howard aseguró hoy que el Estado Vaticano no sólo se negó a darle los permisos para rodar en su interior Ángeles y demonios, sino que «presionó a otros organismos» para que no les permitieran hacerlo en la ciudad de Roma.
En una rueda de prensa celebrada hoy, antes del estreno mundial de la película, que tendrá lugar mañana en la capital italiana, el director estadounidense dijo no sentirse sorprendido de lo que ha sucedido porque «ya con El código Da Vinci hubo controversia», informan medios locales.
«Hemos pedido al clero que asistiera a la proyección de la película, cosa que nos ha sido rechazada. No entiendo las críticas de parte de quien no ha visto ni siquiera el film», apuntó Howard.
Ante la pregunta de si esta polémica será beneficiosa para la recaudación de la película, el realizador dijo que no sabe si la reacción del Vaticano será para bien o para mal, pero que ese «nunca» fue su objetivo, ya que, en su opinión, el film cuenta «una historia que va más allá de la religión».
También el actor Tom Hanks habló sobre este particular e indicó que no cree que «ninguna fe se haya destruido» después del estreno de El código Da Vinci y que «la gente va a la iglesia como antes».
Fuente: El Universal