La banda de rock mexicano Café Tacuba complació a sus más de 18 mil fans en la Ciudad de México, que se dieron cita para disfrutar de un concierto que tuvo un duración de más de tres horas en donde el grupo logró su objetivo principal, “que la música disolviera el tiempo por una noche”.
“Si traen reloj, aviéntenlo, que se acabe el tiempo”, sugirió Rubén Albarrán al público, de diversas generaciones que se congregó para celebrar 19 años de vida artística del cuarteto mexiquense.
Este show fue la oportunidad perfecta para admirar a un Cone Cahuitl (Rubén Albarrán), Emmanuel del Real, Joselo y Quique Rangel en un concierto con tintes mucho más rockeros, en el que se olvidaron por un momento del sonido de los violines y el contrabajo que caracterizaba los anteriores recitales de la banda.
Café Tacuba ofreció para esta ocasión un espectáculo mucho más visual en el que combinó una gran pantalla, una pasarela luminosa, y un conglomerado de esferas.
El grupo tiene una peculiaridad, cuando se cree que el show será predecible, ellos se transforman y ofrecen algo completamente diferente, superando todas las expectativas.