Desde que se rapó la cabeza hace unos meses durante una de sus crisis, la cantante Britney Spears no encontró todavía la peluca perfecta y sigue probando nuevos looks: esta semana ella se fue del cabello largo y rubio, al corto y castaño.
Como su cabello todavía no crece lo suficiente para asumirlo tal y como está, Brit sigue usando apliques que ni siempre logra ocultar con los peinados que usa, proyectando una imagen desarreglada y sin glamour.