Tony Barreto, ex guardaespaldas de Britney Spears, reveló como eran las noches de exceso de la cantante.
Barreto declaró al diario británico News of the World que días después de haber abandonado la clínica de rehabilitación, ‘La princesa del pop’ casi muere por una sobredosis.
Este hecho sucedió en un hotel de Los Ángeles, donde Britney se encontraba acompañada de Howie Day, un drogadicto que conoció en el centro de rehabilitación.
El ex guardaespaldas señala que esa noche recibió una llamada de Britney, en la que a gritos decía que no la dejaban salir y que deseaba cancelar su gira.
Al acudir por la cantante, ésta tenía pequeñas piedritas blancas sobre su vestido, lo que parecía indicar que estaba consumiendo cocaína, además de tener una pipa de vidrio.
«No podía creer lo que veía. Britney estaba fuera de sí. Pensamos que tenía una sobredosis, se veía tan enferma. Mis compañeros querían llamar un doctor para desintoxicarla. Entramos en pánico. Pensamos que estaba muriendo».
Según declaraciones del ex empleado, esta no fue la única vez que vio a Spears en ese estado, ya que lo hacía incluso frente a sus hijos. «Sabía cómo actuaba cuando se drogaba y en varias ocasiones así estuvo frente a los pequeños. Llegó a asustarlos».