Se sabe que el matrimonio no es una empresa sencilla. Y si la pareja está compuesta por dos ocupadísimos rockstars, la cosa sería aún más difícil. Debe ser por eso que la crisis no tardó en llegar al nidito de amor que Avril Lavigne y Derek Whibley, su esposo y también integrante de Sum 41, construyeron. Los tórtolos estarían atravesando algunos problemas que ponen en duda la continuidad de su matrimonio.
Mientras la vida le sonríe a la intérprete de ‘Girlfriend’, las cosas para el cantante de Sum 41 no parecen marchar del todo bien. ‘La distancia entre ellos creció entre los últimos meses. Derek no está motivado con su carrera así que estuvo bebiendo y yendo a fiestas’, comentó una fuente al tabloide The Sun.
Aparentemente, la crisis se agudizó luego de que Avril iniciara su tour mundial a comienzos de este año. Y la pareja estaría considerando seriamente en poner punto final a su matrimonio de dos años.
Fuente: Estereofónica