La cantante Amy Winehouse fue al club Bungalow 8 de Londres el miércoles a la noche junto a Kelly Osbourne, Miquita Oliver, Mark Ronson, y Kimberly Stewart y los Winehouse sorprendió al aspirar vodka por la nariz.
A ellos se unió Tyler James, su antiguo amor, quien la ha estado consolado desde que su marido Blake Fielder-Civil fue arrestado el año pasado.
“Amy era el alma de la fiesta pero aun así estábamos en shock”, le dijo una fuente a Daily Mirror. “Ella estaba sentada cerca de Kelly y Miquita cuando se cubrió una fosa nasal, inclinó la cabeza hacia atrás, y aspiró el shot de vodka con un sorbete”.
A pesar de haberse acostado tarde, la cantante de 24 años se las arregló para levantarse al día siguiente y visitar a su esposo en la cárcel de Pentonville. Pero en el camino se encontró con una desagradable sorpresa: una biografía no autorizada de ella llamada »Amy Amy Amy: The Amy Winehouse Story» escrita por Nick Johnstone estaba a la venta.
“Ella no estaba feliz”, le dijo una fuente a Daily Star. “No sé si cree que haya algo ofensivo en el libro o si no le gustó la sola idea de su existencia, pero ni bien lo vio, su humor cambió”.