
Finalmente, se ha confirmado lo que la fuente revelaba al diario británico y el desastre ha llegado. Amy Winehouse llegó a tener hasta once gatos a los cuales no conseguía atender, hasta el punto de que sus mascotas habían dejado de ser mansos gatos y conseguido tomar el control de la casa. Según afirman fuentes del mismo diario, ‘(los gatos) trepaban por todas partes, se reproducían y estaban totalmente fuera de control’.
A Amy Winehouse no le ha quedado más remedio que deshacerse de los meninos viendo que realmente la situación se le estaba escapando de las manos. La cantante decidió llamar a un refugio de animales y pedir que se llevaran a sus mascotas.
‘Estaba muy preocupada porque les quiere muchísimo, pero tuvo que renunciar a ellos’. Pese La decisión fue difícil para la cantante puesto que recientemente había tenido que regalar otros dos de sus gatos a su ahijada, la cantante, Dionne Bromfield.
Fuente: Los40.com