Regresando a sus viejas costumbres, la cantante inglesa Amy Winehouse fue sorprendida por los curiosos paparazzis, quienes al ver que se le había «subido la falda» no dudadon en tomarle fotografías a su ropa interior negra. Todo ellas mientas salía de la discoteca Maddox en Londres.
La cantante había estado por la mañana en un tribunal, así que decidió relajarse tomándose unos tragos, su salida nocturna duró hasta las 2 de la mañana