
Tigre Woods, ganador de cuatro chaquetas verdes y 14 grandes, sólo realizó una comparecencia pública el mes pasado para mostrar su arrepentimiento y pedir que dejaran a su familia tranquila, antes de regresar a la clínica de rehabilitación donde se ha sometido a una terapia sexual. El poco tiempo que ha pasado desde ese episodio hasta su regreso aumenta de razones a los detractores que consideraron aquella presencia en Ponte Vedra (Florida) como una pantomima.
La necesidad de reemprender de inmeditato su carrera hacia los 18 grandes de Jack Nicklaus, el objetivo para el que se ha formado desde que era un niño, la caída en picado de audiencia del golf en Estados Unidos hasta límites anteriores a su época y la exclusividad del torneo, en el que apenas será perturbado por la limitación a prensa y público, han adelantado su vuelta.
Fuente: marca.com