
Robinho, quien tendrá que regresar al Manchester City tras ser cedido al Santos de Brasil, tiene su futuro aún incierto, pues al parecer no tiene espacio en el equipo inglés que en su momento pagó 40 millones por él.
Robinho podría jugar en el Benfica de Portugal debido a que varios de los atacantes que posee el Manchester City están pasando por un buen momento y esto produciría que sea cedido al cuadro luso, que de concretarse tendría como compañeros a los argentinos Pablo Aimar y Javier Saviola.
Sin embargo, según Telegraph, el Benfica sólo querría a Robinho si el Manchester City se hace cargo de una parte del sueldo del brasileño.
Jorge Luis Pinedo/Netjoven